jueves, 3 de abril de 2008

La historia de las cosas 1 de 3

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Este video me ha impresionado muchísimo, creo que está muy bien estudiado y hecho en general. Y así, también me he podido informar de cómo funciona una cadena de producción lineal. Me llama la atención la palabra lineal porque es una manera muy gráfica de expresar cómo este tipo de consumo es limitado, pues al no ser cíclico no se realimenta.

Es curioso cómo la insolidaridad es tan grande a la hora de proceder a cada paso de esta cadena: cómo destruyen tierras en las que ellos no viven; cómo exponen al medioambiente (y por lo tanto a nosotros y a nuestros descendientes) a una constante contaminación; cómo no les importa que algunos trabajadores carezcan de un derecho inalienable como es el de tener un seguro sanitario, para suprimir los gastos; cómo los niños del Congo tienen que renunciar a los estudios para producir de un modo que a nosotros nos resulte más económico, con todas las implicaciones que el futuro desarrollo de esta situación implica; cómo las multinacionales econímocas nos meten la NECESIDAD de comprar cosas que a los 6 meses ya hay que cambiar o tirar, y esto provoca que el autoestima y el nivel de felicidad baje estrepitosamente; y cómo finalmente, mandamos nuestros desechos al medioambiente, al planeta que nos da su cobijo, un hogar, maltratándolo de forma que para las generaciones venideras no podrán disfrutarlo como podríamos nosotros ahora.

Yo creo que lo primero para solucionar esta situación sería aplicar el desarrollo sostenible en todos los procesos de producción y consumo, pero también es importantísimo concienciar a las personas para que aprendan a consumir lo que necesiten y no se dejen engañar por la publicidad. Debemos centrarnos en la familia, los amigos, el tiempo libre y los buenos valores como la solidaridad, el amor y la comprensión. Así, el nivel de felicidad subiría considerablemente.

La verdad es que necesitamos un sistema que, siguiendo un poco el objetivo del desarrollo sostenible, lo haga más efectivo y mucho menos contaminante. Pero, ¿por qué los países que más contaminan son los que no quieren estos sistemas? Aquí es cuando volvemos con el sistema lineal de la producción y el consumo...

Anónimo dijo...

Me ha sorprendido muchisimo el video de “La historia de las cosas”, porque a pesar de que este en ingles y su lectura subtitulada sea algo dificultosa, muestra de forma clara y concisa todo el proceso de la cadena de producción lineal. El proceso real, lo que la gente no ve.

El proceso inicial, conocido como “extracción”, se califica en el video como una manera elegante de decir “destrozar el mundo”. Explotamos los recursos de otros países, talamos sus bosques, contaminamos sus tierras … , pero esto no es gratis, al ser la tierra un planeta finito, sus recursos se estan agotando. Sin embargo, la respuesta de los paises desarrollados cuando se agotan los recursos es simplemente ir a otra zona y explotarla hasta sus ultimas consecuencias. Resulta increíble que actualmente el 80 % de los bosques mundiales hayan desaparecido o que 2.000 arboles se talan en el amazonas por minuto.

La siguiente fase es la “producción”, donde las materias primas se tratan químicamente. Contienen gran cantidad de toxinas y muchos de los productos no han sido evaluados su impacto sobre la salud, como por ejemplo las almohadas, que contienen supertoxinas. Por no hablar de la cantidad de trabajadores que se ven expuestos a estas toxinas, ya que no tiene derecho a un seguro sanitario.

Una vez creados estos productos, se distribuyen en las grandes superficies y a través de las campañas de marketing, la publicidad subliminal … nos manipulan para que nosotros compremos estos objetos, que en realidad no necesitamos y de los cuales la gran mayoria (99%) seran desechados a los 6 meses.

El consumismo ha aumentado increíblemente en las ultimas decadas, sin embargo a su vez el nivel de felicidad ha bajado estrepitosamente, esto sucede porque tenemos más cosas materiales si, pero tenemos menos tiempo para el ocio, para los amigos, la familia … lo q realmente deberia tener preferencia.

Y después de todo esto, los productos van a para a la basura, llevandose después a un relleno sanitario, es decir, un agujero en la tierra, lo cual contamina el aire, el agua, la tierra, lo q afecta al clima.

Reciclar ayuda, pero no es una solución definitiva, ya que la basura que sale de nuestras casas es solo una pequeña parte del total mundial. La unica solución actualmente es el desarrollo sostenible, es decir, preservar estos recursos tal y como estan para las generaciones futuras, asi como nuevas fuentes de energía , un nuevo sistema de producción …

Anónimo dijo...

La primera vez que lo vimos, me pareció muy interesante, pero la verdad es que debido a la velocidad a la que habla Annie, no capte ciertas ideas, detalles que después de verlo por segunda vez, me he dado cuenta y he pensado en ello..
Creo que cualquiera puede comprenderlo, es sencillo, directo, dinámico y REAL.
Te enseña de ésta forma, lo que no nos enseña “nadie”: el “sistema” completo, lo que no vemos, en lo que no solemos pensar; por ejemplo, no creo que nadie ( por lo menos antes de ver el video) piense antes de irse a dormir de que productos se compone su almohada, ¿serán tóxicos?..., o el lamentable hecho de la influencia de la publicidad y la moda ( algo que vivimos día a día en un país como España)...
Me parece muy interesante que alguien que vive en un país como USA, pare en seco, y piense ¿qué estamos haciendo?; que se dedique a investigar, buscar, y de una forma tan simple nos enseñe un resumen de la verdad sobre lo que estamos haciendo. Un resumen que debería de ver todo el mundo, y que cada uno tomase su propia decisión: seguir así ( total, yo vivo bien, y de aquí a que me muera...no creo que cambie mucho), o intentar cambiarlo, buscar soluciones, aportar su granito de arena...
Para el que decida seguir así, adelante con su idea, pero que dentro de 30 años “cuando aun no haya muerto” y las cosas si hayan ido a peor (como el ejemplo del consumo, los residuos, y todos los males a los que llevan...) que no se queje del presente, y piense en lo que él no hizo y pudo hacer.
Para el que decida cambiar las cosas( aunque sea simplemente con sus propias acciones, en su vida diaria), para el que quiere salir de este “diseño” de vida que nos han inculcado, para el que se da cuenta de que es manipulado (obsolencia percibida), para el que no quiere que su meta, su impulso sea el consumo... que no se eche hacia atrás, y que realmente empiece a cambiar, porque merece la pena, porque también nosotros estamos en esa cadena, ese sistema, porque es nuestro mundo, nuestro aire, nuestros recursos, nuestro planeta...nuestro ÚNICO planeta.

Ana Casado, 1ºA dijo...

El documental de 20 minutos presenta una visión crítica de la sociedad consumista. Expone las conexiones entre un gran número de problemas sociales y del ambiente, y nos llama a todos a crear un mundo más sostenible y justo. 
El documental se dividide en 7 capítulos: Introduction (Introducción), Extraction(Extracción), Production (Producción), Distribution (Distribución), 
Consumption (Consumo), Disposal (Residuos) , y Another Way (Otro camino).

Su punto de vista está argumentado con varios datos estadísticos:

"... más del 50% del dinero del impuesto federal estadounidense ahora es para las fuerzas armadas, ..."
"De las 100 economías más grandes de la tierra ahora, 51 son empresas."
"Nosotros [los EEUU] tenemos el 5% de la población del mundo pero consumimos 30% de los recursos del mundo y creamos 30% de la basura del mundo."
"80% de los bosques originales del planeta se han perdido."
"Solo en el Amazonas, perdemos 2000 árboles por minuto."
"Cada uno de nosotros en los EEUU recibe más de 3000 avisos publicitarios por día."
"Cada uno de nosotros en los Estados Unidos hace 4 1/2 libras [ 2,04 kg ] de basura por día."
"La dioxina es la substancia más tóxica hecha por el hombre conocida por la ciencia. Y los incineradores son la primera fuente de dioxina."

Para los políticos no somos personas, ni tenemos caras con nombre sólo somos obreros y consumidores.
La televisión es la herramienta adormecedora de las masas utilizada por los políticos y empresas para seguir enriqueciéndose. Inconscientemente nos hemos creído la idea “más compras, más vales” ¿Pero, para quién vales?
En la sociedad de hoy en día todo se compra, todo se consume... todo el tiempo lo dedicamos a pensar qué comprar y trabajamos para comprar...
teniendo esto en cuenta si lo trasladamos a la base de ¿por qué surge la economía? Nos damos cuenta del problema ante el que nos encontramos: vivimos en un planeta limitado, lo que significa unos recursos limitados los cuales no soportan este ritmo de consumo que tenemos.

¿cómo solucionar este problema?
Aunque a veces parezca que la solución a estos problemas no está en nuestras manos, afortunadamente sí tenemos la oportunidad de actuar. El mismo sistema nos da la posibilidad de incidir en él de forma positiva para cambiar la situación. No debemos olvidar que la obtención de beneficios por parte da las empresas depende, en última instancia, de quienes consumimos. Esto significa que, al ejercer un consumo responsable, podemos contribuir a cambiar el modelo económico actual por otro que esté al servicio de las personas y respete el medio ambiente.
Puede parecer una tarea difícil y, ciertamente, implica un esfuerzo por nuestra parte, pero si incorporamos a nuestro estilo de vida esta filosofía, a la larga se convertirá en una forma natural de actuar. Para ello lo primero es tomar conciencia de las implicaciones sociales y medioambientales que tiene nuestro consumo cotidiano; después, darnos cuenta de que realmente podemos contribuir a cambiar lo que nos parece mal con nuestras acciones diarias y, finalmente, actuar en consecuencia. Por ejemplo, hace unos años toda la basura de casa la metíamos a una misma bolsa; ahora, cada vez nos parece más normal separar el papel, el vidrio, el plástico y llevarlos a sus respectivos contenedores.
El consumo responsable no significa disminuir nuestra calidad de vida (entendiendo por esto nuestro nivel de satisfacción), sino adoptar una escala de valores que nos permita alcanzar el nivel de bienestar que deseamos, respetando las cosas que nos importan.

Lucia Da Silva Sáiz, 1ºA dijo...

Es curioso como, aún sabiendo la realidad actual y la certeza del problema en el futuro, no le damos importancia: ni los ciudadanos ni el propio gobierno.

Vivimos en un único planeta. Uno solo y de recursos limitados; y aún así extraemos las materias primas sin cuidado, sin tener la seguridad de su regeneración y causando en muchas ocasiones daños irreparables al planeta. Así es como comienza una cadena lineal llamada “economía de los Materiales”.

La segunda fase de este proceso se la denomina producción aunque en realidad es una forma sutil de encubrir la fase en la que se genera gran cantidad de tóxicos que luego convivirán con nosotros. ¡Tóxicos que producen enfermedades! ¿Y quién es capaz de exponerse a fabricar en tal nocivo ambiente? Pues las personas que gracias al primer apartado de esta cadena han sido privados de los recursos por los que sobrevivían y han tenido que buscar nuevas fuentes de ingresos.

Así es que una vez hechos ambos procesos los productos elaborados se distribuyen en los diversos comercios donde están al alcance de los consumidores. El objetivo es vender lo más posible en el menor tiempo. Esta sociedad de consumo empuja al consumidor a comprar sin medida muchas veces productos inútiles, impulsados por la publicidad, los precios bajos y la infelicidad.

Y es cuando se genera el descarte. Esta sociedad consumista genera toneladas de basura que terminan en un incinerador o en un agujero en el suelo. Y aunque reciclemos, no es suficiente ya que este proceso a su vez genera más desechos.

Esta claro que por mucho que los medios de comunicación o el propio gobierno nos insista en otros temas como crisis económicas, el paro, terrorismo, el tiempo, etc., debemos saber que existe una crisis medioambiental que solo se podrá solucionar cuando nuestra cadena económica de materiales cambie, las personas aprendan a consumir solo lo que realmente necesitan y a disfrutar con lo que tienen.

Siempre respetando el medio ambiente y los recursos limitados del planeta. No tenemos que olvidar que después de todo estamos aquí de paso y nuestro deber es salvaguardar la tierra para futuras generaciones.